Enviado: 08.11.2007 13:57
Contrabandistas de esperma
Un gángster de Nueva York se encontró en grandes apuros mientras cumplía su
condena en la prisión.
Kevin Granato es uno de cinco hombres del
crimen organizados procesados por cargos de conspiración criminal por pasar de contrabando su esperma fuera de una prisión de Pennsylvania. Las autoridades llegaron a sospechar de esta actividad después de que Granato fue visto en el cuarto de
visitas hablando con un pequeño niño al que llamaba “hijo”, por más que él había estado en prisión por los últimos diez años. La esposa de Granato, Regina, fue procesada por el abastecimiento de un
objeto prohibido para un interno: un kit criogénico de esperma. Las
autoridades harán lo mejor para cerciorarse de que no salgan más ADN
ilegales de la prisión.
Fuente, en otro idioma claro